May
25
2017

Comprar masía: Características de las masías tradicionales

Comprar masía: Características de las masías tradicionales

En Rústicas Singulares apostamos por espacios únicos, con alma. Espacios como las masías, donde tradición y solemnidad se aúnan en un lugar único y vivo. Pero ¿cuáles son las características de una masía tradicional? Si queremos comprar masías deberemos tener claro qué es lo que las define.

Las masías son construcciones rurales, muy habituales en la zona de Cataluña y la zona este de España, aunque también existen casos de construcciones de este tipo en el sur de Francia. Aunque las primeras construcciones de este tipo aparecieron entre los siglos X y XI sus raíces se hunden en las majestuosas villas del lejano Imperio romano. Antiguamente eran construcciones aisladas, de un único núcleo familiar que se dedicaba generalmente a la agricultura y el cuidado de ganado.

En cuanto a las características propias de la construcción, las masías están construidas en su mayor parte con bloques de piedra desnuda de hasta medio metro de espesor unidos por cal, argamasa o cemento. En caso de no disponer de piedra para su construcción o de ser esta demasiado cara se recurre al adobe o la arcilla con paja secada al sol. Para las puertas y ventanas se suele usar piedra tallada en los dinteles. Puesto que eran hogares destinados a la explotación agraria o ganadera solían encontrarse en el centro de un terreno dedicado a estos menesteres, por lo general de entre 20 y 300 hectáreas.

Un ejemplo típico de distribución en una masía sería una planta baja, una superior y una buhardilla donde almacenar la paja y el grano. La planta baja se solía dedicar al cuidado del ganado y almacenaje contando habitualmente con una cuadra o establo, un gallinero, una conejera o si la familia se lo podía permitir incluso una cochiquera. También se almacenaba el grano y las herramientas de labranza junto con el vino o el aceite si se producían. La planta superior era la dedicada a la convivencia, con un gran salón central que servía de punto de reunión de los miembros de la familia y las habitaciones de los mismos. En el salón se suele ubicar asimismo la cocina, por lo general con unas dimensiones nada desdeñables. A veces la buhardilla se habilitaba como residencia para invitados o servicio. La misma masía estará orientada al sur en casi todas las ocasiones para aprovechar mejor las horas de sol, con techos altos y un entramado de vigas a modo de planta, recubierta con baldosas, tejas o pizarra. Algunas masías tienen además estructuras como torres o murallas para defenderse de posibles atacantes.

En la actualidad las masías suelen estar destinadas a la hostelería o acondicionadas para servir de alojamiento rural, aunque muchas siguen siendo usadas como vivienda particular. Y es que estas casas no han perdido un ápice de su interés con el tiempo, sino que son ahora incluso más apreciadas que antes por conservar el misticismo de otra época y la sólida construcción que tan poco abunda hoy día. Si buscas comprar una masía recuerda que en Rústicas Singulares disponemos de toda la experiencia que nos otorga el dedicarnos en exclusiva a la compra y venta de este tipo de construcciones con encanto y personalidad. No lo dudes y consúltanos.

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